Cómo ayudar a evitar la corrosión
Lave el vehículo con frecuencia
La mejor forma de conservar los acabados exteriores del vehículo y ayudar a evitar la corrosión es mantenerlo limpio mediante lavados frecuentes.
Lave el vehículo al menos una vez durante el invierno y una vez justo después del invierno. El vehículo, especialmente el chasis, debe estar lo más limpio y seco posible.
Si el vehículo circula con frecuencia por carreteras con sal, debe lavarse al menos una vez al mes durante el invierno. Si se utiliza cerca de la costa, debe lavarse al menos una vez al mes durante todo el año.
Las indicaciones para el lavado se encuentran en la subsección "Limpieza del vehículo".
Elimine las sustancias extrañas
Las sustancias extrañas, como sal, productos químicos, alquitrán o asfalto, resinas, excrementos de aves y residuos industriales, pueden dañar las superficies pintadas si se dejan sobre ellas.
Este tipo de depósitos debe eliminarse sin demora.
Si son difíciles de eliminar y se necesita un disolvente adicional, asegúrese de que el producto utilizado no dañe las superficies pintadas y de que esté destinado a ese fin. Al utilizar disolventes especiales, siga las instrucciones del fabricante.
Repare los daños en la pintura
Revise cuidadosamente el vehículo en busca de daños en el revestimiento de pintura. Si observa astillas o rayones en la pintura, retóquelos de inmediato para evitar la aparición de focos de corrosión.
Si la astilla o el rayón llega hasta el metal desnudo, encargue la reparación a un taller especializado en reparación de carrocerías.
Mantenga limpios el habitáculo y el maletero
La humedad, el polvo o el barro pueden acumularse bajo la moqueta del suelo y provocar corrosión.
Revise de vez en cuando debajo de la moqueta para comprobar que esté seca y limpia. Es necesario revisarla con más frecuencia si el vehículo se utiliza en terreno difícil o con mal tiempo.
Algunas cargas, como productos químicos, fertilizantes, disolventes, sales, etc., son por su naturaleza muy corrosivas. Estos productos deben transportarse en recipientes herméticos. En caso de fuga o derrame, limpie y seque de inmediato la zona afectada.
Guarde el vehículo en un lugar seco y bien ventilado
No aparque el vehículo en un lugar húmedo y mal ventilado. Si lava el vehículo con frecuencia en el garaje o entra en él con el vehículo mojado con frecuencia, el garaje puede humedecerse.
La alta humedad en el garaje puede provocar o acelerar la corrosión. Un vehículo mojado se corroe con una ventilación deficiente, incluso en un garaje calefactado.
ADVERTENCIA No aplique recubrimientos protectores adicionales ni revestimientos anticorrosivos sobre los componentes del sistema de escape, como el catalizador, el tubo de escape, etc., ni alrededor de ellos. Si dicho recubrimiento se sobrecalienta, puede provocar un incendio.Pon a prueba tus conocimientos
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