Almacenamiento del vehículo
Si el vehículo no se va a utilizar durante un periodo prolongado (más de un mes), es necesario prepararlo adecuadamente para el almacenamiento. Una preparación correcta del vehículo para el almacenamiento ayuda a prevenir su deterioro y facilita su posterior puesta en servicio normal. Las mejores condiciones de almacenamiento del vehículo se logran en un lugar cerrado.
• Llene por completo el depósito de combustible.
• Lave el exterior del vehículo y, a continuación, seque bien la carrocería.
• Limpie el interior del vehículo. Asegúrese de que la tapicería del habitáculo y las alfombrillas del suelo estén completamente secas.
• Suelte el freno de estacionamiento. En vehículos con transmisión manual, engrane la marcha atrás. En vehículos con transmisión automática, seleccione la posición P (Park).
• Coloque calzos bajo las ruedas traseras.
• Si el vehículo va a almacenarse durante un periodo prolongado, colóquelo sobre soportes para que las ruedas queden completamente levantadas.
• Abra parcialmente una ventanilla (si el vehículo se almacena en un lugar cerrado).
• Desconecte los cables de los terminales de la batería.
• Coloque papel de cocina enrollado o un paño bajo los brazos de los limpiaparabrisas delantero y trasero para que las escobillas no toquen el cristal.
• Para evitar que se peguen, aplique un compuesto de silicona protector en aerosol sobre todas las juntas de goma de las aberturas de las puertas laterales y de la puerta trasera de elevación. A continuación, aplique abrillantador sobre la pintura a lo largo del perímetro de las puertas, en las zonas que entran en contacto con las juntas de goma de las aberturas de las puertas laterales y de la puerta trasera de elevación.
• Cubra el vehículo con una funda de material transpirable, por ejemplo, de tela de algodón. El uso de fundas gruesas e impermeables, fabricadas, por ejemplo, de película plástica, dañará la pintura de la carrocería debido a la alta humedad bajo la funda.
• Si es posible, arranque el motor periódicamente durante el tiempo suficiente para que alcance la temperatura de funcionamiento (el ventilador del sistema de refrigeración debe encenderse y apagarse dos veces). Se recomienda realizar estas operaciones al menos una vez al mes.
Solo para vehículos con motor diésel • Si el vehículo no se ha utilizado durante un período prolongado, es posible que se acumule agua en el sistema de combustible y que el motor no arranque. En este caso, puede que sea necesario drenar el agua del filtro de combustible (consulte la sección «Drenaje de agua» en la página 462).
Si el vehículo ha estado almacenado durante 1 año o más, antes de volver a utilizarlo con normalidad, debe realizar anticipadamente todas las operaciones de inspección que deben efectuarse cada 24 meses o 40 000 km de recorrido según el programa de mantenimiento del vehículo*. No obstante, no es necesario cambiar el aceite, los filtros ni otros líquidos de servicio previstos en el programa de mantenimiento si la duración de la explotación o el kilometraje real del vehículo no han alcanzado los valores indicados en dicho programa.
* El programa de mantenimiento de los vehículos suministrados a países de la UE y a Sudáfrica se incluye en el libro de servicio independiente.
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