Sistema de control de emisiones

Diagramas esquemáticos

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Diagrama esquemático

Cánister: El cánister está lleno de carbón activo y absorbe los vapores de combustible que se evaporan del depósito de combustible. Cuando se cumplen las condiciones necesarias, el módulo ECM/PCM aspira los vapores de combustible acumulados en el cánister hacia el colector de admisión.

Electroválvula de control de purga (PCSV): La PCSV está instalada en el conducto que conecta el cánister con el colector de admisión. Es una electroválvula de tipo on/off controlada por una señal del ECM/PCM. Para aspirar los vapores absorbidos hacia el colector de admisión, el ECM/PCM abre la PCSV; de lo contrario, el conducto permanece cerrado.

Tapón del depósito de combustible: El mecanismo de trinquete de la tapa roscada del depósito de combustible reduce la posibilidad de un montaje incorrecto al sellar el boca de llenado. Cuando la junta de la tapa del depósito y la brida del cuello de llenado entran en contacto, el trinquete emite un chasquido fuerte que indica que el sellado está instalado.

Sensor de presión del depósito de combustible (FTPS): El FTPS es parte integral del sistema de monitorización. Verifica la PCSV y las fugas en el sistema EVAP mediante el control de la presión y del nivel de vacío del depósito de combustible durante los ciclos de funcionamiento de la PCSV.

Válvula de cierre del cánister (CCV): La CCV está situada entre el cánister y el filtro de aire del depósito de combustible. Cierra la entrada de aire al cánister del sistema EVAP y evita que los vapores de combustible salgan del cánister cuando el vehículo no está en funcionamiento.

Monitorización del sistema EVAP: El monitor del sistema EVAP controla la generación de vapores, el vacío y la fase de prueba de fugas. En primer lugar, el sistema OBD-II comprueba si la generación de vapores debida a la temperatura del combustible es lo suficientemente baja como para iniciar la monitorización. A continuación, extrae los vapores del sistema mediante la PCSV con una rampa para mantener un nivel de vacío determinado. El último paso es comprobar que no haya pérdida de vacío debida a alguna fuga en el sistema.

Prueba de generación de vapores: Durante el periodo de estabilización, la PCSV y la CCV permanecen cerradas. La presión del sistema se mide como presión inicial (DP_A). Tras un tiempo determinado (T1), la presión del sistema (DP_B) se vuelve a medir y se calcula la diferencia respecto a la presión inicial. Si esta diferencia (DP_B - DP_A) es mayor que el valor umbral, la presión de vapor es excesiva y el monitor se interrumpe para la siguiente comprobación. Si la diferencia es menor que el umbral negativo, se considera que la PCSV está defectuosa, por ejemplo, atascada en posición abierta.

Detección de fuga grande en EVAP: La PCSV se abre con una rampa determinada para reducir la presión hasta un nivel determinado. Si la presión no puede reducirse por debajo del valor umbral, se considera que la tapa del depósito de combustible está abierta o que existe una fuga grande.

Prueba de fuga: La PCSV se cierra y el sistema espera un tiempo para obtener una presión estabilizada. Durante el periodo de prueba (T2), el sistema mide la presión al inicio y al final (DP_C, DP_D). El valor de diagnóstico es la diferencia de presión corregida con el nivel natural de generación de vapores (DP_B - DP_A) obtenido en el paso de prueba de generación de vapores.

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