Sistema de control de tracción (TCS)
El sistema de control de tracción (TCS) mejora la tracción y la seguridad controlando el par motor y la frenada. Cuando el sistema detecta el patinado de una rueda, reduce el par motor y aplica los frenos para evitar la pérdida de tracción.
Esto significa que, en superficies resbaladizas, el motor se ajusta automáticamente para proporcionar una potencia óptima a las ruedas motrices, limitando el patinado y la pérdida de tracción de las ruedas.
Una anomalía en el sistema o en las condiciones de funcionamiento se indica mediante una advertencia.
Consulte Indicadores y testigos en la página 4-24.
PELIGRO
No confíe en el sistema de control de tracción (TCS) para sustituir una conducción segura:
El sistema de control de tracción (TCS) no puede compensar una conducción peligrosa, una velocidad excesiva, conducir demasiado cerca del vehículo que le precede ni el aquaplaning (menor fricción y contacto de los neumáticos con la carretera debido a la presencia de agua en la calzada). Siempre es posible que se produzca un accidente.
Utilice neumáticos de nieve o cadenas y conduzca a velocidades reducidas cuando las carreteras estén cubiertas de nieve o hielo:
Conducir sin el equipamiento adecuado por carreteras cubiertas de nieve o hielo es peligroso.
El sistema de control de tracción (TCS) por sí solo no puede proporcionar una tracción adecuada, y siempre es posible que se produzca un accidente.
NOTA
Para desactivar el sistema TCS, pulse el interruptor DSC OFF (página 4-101).
Pon a prueba tus conocimientos
Un test rápido sobre el Mazda 6: cada respuesta trae una explicación y un enlace a la página del manual.