Comprobación de fugas de mangueras y fluidos
1. Inspeccione visualmente las superficies de unión, juntas y retenes del motor en busca de signos de fugas de agua o aceite. Preste especial atención a las zonas alrededor de la tapa del árbol de levas, la culata, el filtro de aceite y las superficies de unión del cárter. Tenga en cuenta que, con el tiempo, es normal que se produzcan pequeñas filtraciones en estas zonas; lo que realmente debe buscar es cualquier indicio de una fuga grave. Si encuentra una fuga, sustituya la junta o el retén defectuoso consultando los capítulos correspondientes de este manual.
2. Compruebe también la fijación y el estado de todas las tuberías y mangueras relacionadas con el motor. Asegúrese de que todas las bridas de sujeción o clips de fijación estén colocados y en buen estado. Los clips rotos o que faltan pueden provocar el rozamiento de las mangueras, tuberías o cableado, lo que podría causar problemas más graves en el futuro.
3. Revise cuidadosamente las mangueras del radiador y del calefactor en toda su longitud. Sustituya cualquier manguera que esté agrietada, hinchada o deteriorada. Las grietas se verán mejor si aprieta la manguera. Preste especial atención a las abrazaderas que sujetan las mangueras a los componentes del sistema de refrigeración. Las abrazaderas pueden pellizcar y perforar las mangueras, provocando fugas en el sistema de refrigeración. Si se utilizan abrazaderas de alambre, puede ser conveniente sustituirlas por abrazaderas de tornillo.
4. Inspeccione todos los componentes del sistema de refrigeración (mangueras, superficies de unión, etc.) en busca de fugas. Cuando encuentre problemas de este tipo en los componentes del sistema, sustituya el componente o la junta.

Una fuga en el sistema de refrigeración suele manifestarse como depósitos de color blanco o marrón oxidado en la zona contigua a la fuga.
5. Cuando corresponda, inspeccione las mangueras del radiador de aceite de la transmisión automática en busca de fugas o deterioro.
6. Con el vehículo elevado, inspeccione el depósito de gasolina y el cuello de llenado en busca de perforaciones, grietas u otros daños. La unión entre el cuello de llenado y el depósito es especialmente crítica.
En ocasiones, un cuello de llenado o una manguera de conexión de goma puede tener fugas debido a abrazaderas de sujeción flojas o a goma deteriorada.
7. Revise cuidadosamente todas las mangueras de goma y las tuberías metálicas de combustible que salen del depósito de gasolina.
Compruebe si hay conexiones flojas, mangueras deterioradas, tuberías aplastadas u otros daños. Preste especial atención a los tubos y mangueras de ventilación, que a menudo dan la vuelta alrededor del cuello de llenado y pueden obstruirse o aplastarse.
Siga las tuberías hasta la parte delantera del vehículo, inspeccionándolas cuidadosamente en toda su longitud. Sustituya las secciones dañadas según sea necesario.
8. Desde el compartimento del motor, compruebe que todas las conexiones de las mangueras de combustible y las uniones de tubería estén bien sujetas, e inspeccione las mangueras de combustible y de vacío por si presentan retorcimientos, roces o deterioro.
9. Cuando proceda, compruebe el estado de las mangueras y tuberías del líquido de la dirección asistida.
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