Carrocería y accesorios
Mantenimiento - carrocería y bajos
En este manual: Carrocería y accesorios
~3min de lectura
El estado general de la carrocería de un vehículo es lo que más afecta a su valor. El mantenimiento es sencillo, pero debe realizarse con regularidad. El descuido, especialmente después de daños leves, puede provocar rápidamente un deterioro mayor y facturas de reparación costosas. También es importante vigilar aquellas partes del vehículo que no son visibles de inmediato, por ejemplo la parte inferior, el interior de todos los pasos de rueda y la parte baja del compartimento del motor. La rutina básica de mantenimiento de la carrocería consiste en lavarla, preferiblemente con abundante agua, usando una manguera. Esto eliminará todas las partículas sólidas sueltas que puedan haberse adherido al vehículo. Es importante aclararlas de forma que el polvo y la arena no rayen el acabado. Los pasos de rueda y el bastidor inferior deben lavarse de la misma manera para eliminar el barro acumulado, que retiene la humedad y favorece la aparición de óxido. Por paradójico que parezca, el mejor momento para limpiar el bastidor inferior y los pasos de rueda es con tiempo lluvioso, cuando el barro está bien mojado y blando. Con lluvia intensa, el bastidor inferior suele limpiarse automáticamente de grandes acumulaciones, y es un buen momento para inspeccionarlo. De forma periódica, salvo en vehículos con recubrimiento protector de cera para los bajos, conviene someter todo el bastidor inferior del vehículo, incluido el compartimento del motor, a una limpieza con vapor, para poder realizar una inspección completa y detectar las pequeñas reparaciones y renovaciones necesarias. La limpieza con vapor está disponible en muchos talleres y es necesaria para eliminar la suciedad grasienta acumulada, que a veces llega a espesarse en determinadas zonas. Si no se dispone de equipos de limpieza con vapor, existen uno o dos desengrasantes excelentes que pueden aplicarse con cepillo. La suciedad puede eliminarse después simplemente con una manguera. Tenga en cuenta que estos métodos no deben utilizarse en vehículos con recubrimiento protector de cera para los bajos, ya que este se eliminaría. Estos vehículos deben revisarse anualmente, preferiblemente justo antes del invierno, momento en el que los bajos deben lavarse y cualquier daño en el recubrimiento de cera debe repararse. Lo ideal es aplicar una capa completamente nueva. También conviene considerar el uso de este tipo de protección a base de cera, inyectada en los paneles de las puertas, los largueros, las secciones cerradas, etc., como protección adicional contra la corrosión allí donde el fabricante del vehículo no la haya previsto. Después de lavar la pintura, sécala con una gamuza de piel para obtener un acabado limpio y sin manchas. Una capa de cera protectora dará protección adicional frente a los contaminantes químicos del aire. Si el brillo de la pintura se ha apagado u oxidado, utilice un producto combinado de limpieza y pulido para recuperar el brillo. Esto requiere un poco de esfuerzo, pero este deterioro suele deberse a que se ha descuidado el lavado regular. Hay que tener cuidado con las pinturas metalizadas, ya que se requiere un limpiador/pulidor no abrasivo especial para evitar dañar el acabado. Compruebe siempre que los orificios y tuberías de drenaje de las puertas y de las aberturas de ventilación estén completamente libres para que el agua pueda evacuarse. Los elementos cromados deben tratarse de la misma forma que la pintura.
Los parabrisas y las ventanillas pueden mantenerse libres de la película grasienta que a menudo aparece mediante un limpiacristales de uso comercial. Nunca utilice ningún tipo de cera ni otros productos de pulido de carrocería o cromados sobre el cristal.
Pon a prueba tus conocimientos
Un test rápido sobre el Ford Escort: cada respuesta trae una explicación y un enlace a la página del manual.
¿Le resultó útil esta página?