Inspección visual de las tuberías de freno
Elevar el vehículo.
Limpiar las tuberías de freno con limpiador en frío.
Comprobar con una lámpara las tuberías de freno desde el cilindro maestro hasta la unidad ABS y hasta los cilindros de freno de cada rueda. El cilindro maestro se encuentra en el compartimento del motor, debajo del depósito del líquido de frenos.
Las tuberías de freno no deben estar dobladas ni aplastadas. Tampoco deben presentar picaduras de óxido ni zonas de roce. En caso contrario, sustituir la tubería hasta el siguiente punto de unión.
Los latiguillos de freno unen las tuberías de freno con las pinzas de freno en las partes móviles del vehículo.
Están fabricados con material resistente a alta presión, pero con el tiempo pueden volverse porosos, hincharse o sufrir cortes por objetos afilados. En tal caso, deben sustituirse de inmediato.

Doblar los latiguillos de freno con la mano de un lado a otro para detectar posibles daños. Los latiguillos no deben estar torcidos.
Girar el volante a izquierda y derecha hasta el tope. En ninguna posición los latiguillos de freno deben rozar con componentes de la suspensión.
Las conexiones de las tuberías y latiguillos de freno no deben estar humedecidas por líquido derramado.
Bajar el vehículo.
Pon a prueba tus conocimientos
Un test rápido sobre el Fiat Bravo: cada respuesta trae una explicación y un enlace a la página del manual.