Turbocompresor de gases de escape
El motor diésel está equipado con un turbocompresor. En el turbocompresor, dos rodetes de turbina van montados sobre un mismo eje y alojados en dos carcasas separadas.
Los rodetes son accionados por los gases de escape, que ya están presentes. Hacen girar el eje del compresor a más de 120.000 rpm. Y como el rodete de gases de escape y el de aire fresco están sobre el mismo eje, se impulsa aire fresco a los cilindros a la misma velocidad. El aire precomprimido y calentado se enfría en un intercambiador de calor, con lo que se mejora aún más el llenado.
Gracias al buen llenado, en motores existentes pueden conseguirse aumentos de potencia de hasta un 100 por ciento. El aumento de potencia depende, entre otros factores, de la presión de sobrealimentación, que en un motor de turismo se sitúa entre 0,4 y 0,8 bar (presión de inflado de los neumáticos aprox. 1,8 bar). Si la presión de sobrealimentación supera el valor ajustado de fábrica, se abre la válvula wastegate y la presión puede escaparse.
Además de la potencia del motor, al utilizar un turbocompresor también aumenta el par motor, lo que resulta especialmente deseable para un funcionamiento elástico del motor. Frente a un motor de gasolina, en el motor diésel no es necesario reducir la compresión normal por efecto de la sobrealimentación, de modo que el combustible inyectado se aprovecha por completo también en la zona de bajas revoluciones.
El turbocompresor es un componente fabricado con una precisión extrema.
Por ello se recomienda que la reparación sea realizada únicamente por un especialista. Por regla general, en caso de avería el turbocompresor se sustituye completo.
El turbocompresor de gases de escape recibe aceite del circuito de aceite del motor.
Para garantizar una lubricación suficiente del compresor, deben observarse los siguientes puntos:
Utilice únicamente el aceite de motor prescrito.
El aceite de motor envejecido puede provocar la formación de coque en el compresor. Por ello, el aceite de motor y el filtro de aceite deben cambiarse estrictamente según el plan de mantenimiento.
Dado que incluso las partículas de suciedad más pequeñas pueden destruir el turbocompresor, no haga funcionar nunca el motor sin el filtro de aire.
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