Inyección diésel indirecta
El combustible es aspirado directamente por la bomba de inyección distribuidora desde el depósito de combustible. En la bomba de inyección se genera la alta presión necesaria para la inyección diésel (aprox. 130 bar) y el combustible se distribuye a los cilindros individuales según el orden de encendido.
Al mismo tiempo, un regulador en la bomba de inyección controla la cantidad de combustible inyectada según la posición del pedal del acelerador. A través de los inyectores, el combustible diésel se inyecta en el momento correcto en la precámara del cilindro correspondiente. Gracias a la forma de la precámara o cámara de turbulencia, el aire aspirado adquiere un movimiento de torbellino determinado durante la carrera de compresión, de modo que el combustible inyectado se mezcla de forma óptima con el aire.
Antes de que el combustible llegue a la bomba de inyección, atraviesa el filtro de combustible. Allí se retienen las impurezas y el agua. Por ello es sumamente importante purgar o sustituir el filtro de combustible según lo indicado en el plan de mantenimiento.
La bomba de inyección no requiere mantenimiento. Todas las piezas móviles de la bomba se lubrican con gasóleo. La bomba de inyección es accionada por el cigüeñal mediante la correa dentada, que también acciona el árbol de levas.
Como el motor diésel, al ser de encendido por compresión, no puede desconectarse interrumpiendo la tensión del sistema de encendido, dispone de una electroválvula. Al desconectar el encendido se interrumpe la alimentación eléctrica de la electroválvula y esta cierra el conducto de combustible.
Al arrancar el motor, el inmovilizador libera la electroválvula y el motor arranca. Inmovilizador, véase la página 244.
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Un test rápido sobre el Fiat Bravo: cada respuesta trae una explicación y un enlace a la página del manual.